Granizada, y no precisamente de limón, es lo que hemos tenido esta tarde en la Sierra de Los Filabres.Más de una hora nos tuvo atrapados la tormenta.
El Blog de Miguel Angel
Granizada, y no precisamente de limón, es lo que hemos tenido esta tarde en la Sierra de Los Filabres.

Aquí teneis a la que va a ser mi compañera de viaje en este peregrinaje. Es una Scott, modelo Yecora, que lleva conmigo desde esta Navidad pasada (los Reyes Magos consideraron que no me porté del todo mal durante el año pasado).
Espero que durante el viaje no me dé muchos problemas y que se comporte igual de bien como está demostrando durante mis salidas de entrenamiento.
Le he instalado un portaequipajes y unas alforjas normales. No son muy grandes pero creo que son suficientes para llevar todo lo necesario. Además, cuanto más grandes, más las llenas, y luego, en ruta y subiendo, más te acuerdas de su tamaño.
Aun queda por instalarle una bolsa de manillar, colocarle alguna que otra cosilla y hacerle la puesta a punto previa a la salida, pero, en general, creo que ya está preparada.
Ha comenzado la cuenta atrás (incluso he puesto un contador en la columna de la derecha que nos recuerda cuantos días faltan para comenzar nuestra aventura) por lo tanto toca ir haciendo los preparativos.
Este fin de semana he empezado por preparar las bicis. Esta en concreto es la que va a llevar mi hermano.
Le he colocado las alforjas y he salido a probar como van en ruta. Aunque no le he puesto mucho peso, creo que van bien, los talones no dan en ellas al pedalear y encajan perfectamente en el soporte.
También le he colocado una bolsa de manillar con portamapas para llevar las cosas que necesitas más a mano durante el día.
He subido por encima de Povea, hasta el cruce que te lleva al puerto de Lucar, o bien, bajas por la rambla de El Higueral (escogí la sengunda opción) hasta volver a Cela.
Unos 24 kms. que vienen muy bien para ir cogiendo la forma.
Esta ruta ya la hicimos a finales de marzo con unos cuantos amigos más. Se sube hasta unos 1.225 m.